Chatarra férrica
Hierro y acero: somieres, radiadores, estructuras y puertas metálicas.
- Pesaje en báscula
- Carga con imán y carro
- Sin límite de peso
El hierro de una reforma puede pesar más de 300 kg y el metal, a diferencia de otros residuos, tiene valor de mercado: según el volumen, la recogida puede salirte gratis o incluso cobrar tú por él.
Recogemos el metal en tu domicilio, obra o taller y te evitamos el viaje a la chatarrería: pesamos en báscula y separamos férrico de no férrico porque tienen valor y destino distintos, y porque no reciclar tiene consecuencias para quien lo deja y para la ciudad.
Hierro y acero: somieres, radiadores, estructuras y puertas metálicas.
Cobre, aluminio, latón y acero inoxidable, con mayor valor de recuperación.
Estanterías metálicas, vallas, toldos, andamios y depósitos.
Motores, compresores, bombas y maquinaria fuera de uso.
Retirada periódica de recortes y sobrantes metálicos.
Entrada en centro de recuperación, con documentación.

El proceso está pensado para que el precio final se ajuste al peso y al tipo de metal real, no a una estimación a ojo desde la foto.
El hierro de obra que retiramos en una reforma es distinto de los escombros y residuos de obra que gestionamos aparte: un escombro es residuo inerte sin valor de mercado, mientras que el metal se separa precisamente porque sí lo tiene.
| Volumen | Ejemplo | Condición orientativa |
|---|---|---|
| Pequeño volumen mixto | Un radiador suelto o un somier metálico individual | Desde 20 € o recogida gratuita según zona y acceso |
| Volumen medio | Varios radiadores o hierro de una reforma parcial | Recogida gratuita a partir de cierto peso |
| Volumen grande | Chatarra de obra, nave o taller | Recogida gratuita y posible abono según cotización del metal |
Condiciones orientativas con IVA incluido cuando aplica coste; la cotización del metal varía cada semana, así que el precio o abono definitivo se confirma con el peso real en báscula. Si el volumen se acerca al de una nave o almacén, dínoslo al mandar las fotos para que te demos una horquilla más ajustada, o prueba la calculadora de precio si prefieres una estimación previa.
El coste de desplazamiento se reparte entre más kilos vendibles, así que a partir de cierto volumen la recogida deja de tener coste y puede convertirse en un abono a tu favor.
No hace falta agrupar mucho volumen: recogemos un radiador sustituido o un somier metálico suelto igual que un lote grande de hierro de obra.
Todo el metal que retiramos entra en un circuito de valorización con gestor de residuos, nunca en vertedero ni en un descampado.
El metal férrico y no férrico de origen doméstico o de obra se clasifica como residuo metálico valorizable, no como escombro inerte ni como RAEE, salvo que la pieza retirada incorpore componentes eléctricos —en ese caso pasa a tratarse como residuo de aparato eléctrico, con su propio circuito de gestión—.
El código LER exacto asociado a cada tipo de chatarra retirada (metales férricos, no férricos o mezclados) debe confirmarse con el gestor de residuos antes de incluirlo en el certificado de gestión de residuos, porque varía según el origen doméstico o industrial del material.
Como empresa con gestor de residuos, documentamos el peso y el destino de cada carga de metal retirada: entra en un circuito de valorización en planta de reciclaje, donde se separa, se prensa y se reintroduce en la industria siderúrgica o metalúrgica. Puedes pedirnos el certificado de gestión de residuos al solicitar presupuesto, si lo necesitas para tu comunidad o tu obra.
Con el tipo de metal y una idea del peso te confirmamos si la recogida es gratuita o si además te abonamos algo por ella.
Con la chatarra, ese error casi nunca juega en tu contra. Pasa a menudo: calculas el volumen a ojo en el formulario o por una foto y, al llegar, hay más hierro del que recordabas —un segundo radiador detrás de un mueble, o varias vigas que se te habían olvidado—.
Como el metal tiene valor de mercado, más volumen suele significar más peso vendible, no más coste. Lo normal es que el precio orientativo baje o se vuelva gratuito, y que en volúmenes grandes el abono que te ofrecemos suba en la misma proporción. Es justo lo contrario de lo que pasa con un vaciado de enseres, donde más volumen sí sube el precio porque todo es coste de gestión.
En cualquier caso, antes de cargar te reconfirmamos la condición final con el peso real en báscula, así que nunca hay un abono o un precio distinto al que se pesa delante de ti. Si la diferencia es grande respecto a lo hablado, te lo decimos antes de subir nada a la furgoneta, no después. Así resolvimos, por ejemplo, un volumen de chatarra mucho mayor del previsto en un vaciado de nave industrial que puedes ver en nuestros trabajos realizados en la provincia.

Neveras, lavadoras y lavavajillas fuera de uso, gestionados como RAEE con circuito propio.

Residuo inerte de obra y reforma, separado del metal desde la carga.

Recogida de piezas sueltas que no son metal, desde una silla hasta un armario.
Cuéntanos qué tipo de metal tienes y mándanos unas fotos: te confirmamos si la recogida es gratuita o si te abonamos algo por ella en el mismo mensaje.